miércoles, 27 de mayo de 2020

ENSALADA DE COL





Nada mejor para combatir los calores del verano que una ensalada. Hoy os preparamos una ensalada diferente, a base de col y zanahoria, que a pesar de ser muy popular en Estados Unidos (American Coleslaw) en realidad tiene su origen en Alemania y los Países Bajos.

La col cruda y el pepino son muy recomendables por sus propiedades antioxidantes y bajo contenido de grasa, además de contener una elevada presencia de agua; minerales,entre los que destaca el potasio y magnesio; así como  vitaminas y fibras. Si a esto añadimos el aporte vitamínico (en especial de vitamina A) de las zanahorias crudas tenemos la combinación perfecta para una ensalada refrescante y muy saludable.


En ésta receta la acompañamos con unas, cebollitas encurtidas, trozos de manzana(la piña le va muy bien) y unos taquitos de queso emmental que le aportan su característico sabor suave a nueces.

Finalmente  la aderezamos con una deliciosa salsa  a base de yogurt y/o nata (dependiendo de lo ligera que se quiera hacer) , mostaza y mahonesa de textura cremosa y sabor agridulce. 

Puede tomarse sola o si se prefiere utilizarla como acompañamiento  combinando muy bien con hamburguesas o salchichas alemanas.

 Igualmente podemos sustituir o mezclar la col blanca con la col roja o lombarda de sabor ligeramente dulce.

Ingredientes:

1/4 col blanca (y/o lombarda)
1/2 pepino
1 zanahoria
1 manzana (o piña)
Cebollitas encurtidas
Tacos de queso emmental

Salsa:

1 yogurt
100 cc de nata( 35 % grasa) o crema fresca
1 cucharada de mostaza suave
2 cucharadas de mahonesa
2 cucharadas de vinagre
Gotas de edulcorante o 1 cucharada de azucar
Sal
Pimienta negra


Comenzamos haciendo la salsa para lo cual ponemos en un bol los ingredientes y removemos bien para integrarlos. Probamos y ajustamos según gustos variando la cantidad de algún ingrediente.

Por otro lado, una vez lavada y bien escurrida, cortamos la col (sin nervaduras) en tiras finas, bien con el cuchillo o con ayuda de una mandolina. Lo mismo hacemos con la zanahoria.

En cuanto al pepino, eliminamos las pepitas de la parte central, lo pelamos y cortamos en cuadraditos. Idéntico proceso hacemos con la manzana a la que una vez pelada le retiramos la parte central o corazón y troceamos.

Colocamos ahora las hortalizas en un bol, añadimos el queso, la manzana y las cebollitas. Bañamos todo con la salsa, removemos bien e introducimos en la nevera durante un par de horas. Sacamos un poco antes de consumir y escurrimos para sacar el liquido que puedo haber soltado la col.


A disfrutar de esta saludable y refrescante ensalada

Salud Cofrades

domingo, 10 de mayo de 2020

BIZCOCHO DE NARANJA


Todo un clásico de la repostería, con el que se inicia mucha gente, en este arte culinario que tiene mucho de alquimia.

 Para nuestro bizcocho hemos utilizado para aromatizarlo una naranja que le aporta un toque cítrico y el aroma de la flor de azahar.

El resultado será un bizcocho esponjoso y tierno que nos deleitará en nuestros desayunos mañaneros  meriendas.

 El bizcocho nos puede servir de base para   rellenarlo  con una capa de mermelada de naranja extendida por la mitad  del bicocho una vez cortado longitudinalmente.

 También, en lugar de espolvorear con azúcar glas por encima,  otra idea sería darle una cobertura bañándolo con un glaseado de naranja.

Ingredientes:

250 gr. de harina de repostería.
200 gr. de azúcar
1 cucharadita de aroma de vainilla (opcional)
1 Naranja
 3 Huevos
125 gr. de yogurt o nata de cocinar.
100 gr. de aceite de girasol u oliva suave
16 gr. de levadura en polvo o química (1 sobre de royal)
Una pizca de sal

Elaboración:

Comenzamos precalentado el horno a 180 grados. Ahora nos disponemos  a pelar bien la naranja, quitando la parte blanca de la piel, ya que amarga. Cortamos la pulpa de la naranja en gajos y reservamos.

En una batidora ponemos el azúcar y la piel de la naranja y batimos fuerte para triturarla (si se quiere se puede también rallar previamente) y dar a nuestro azúcar una textura parecida al azúcar glas.

Añadimos los tres huevos, los gajos de naranja (sin restos de partes y pellejos blancos), el aroma de vainilla y batimos durante un minuto. Proseguimos añadiendo el aceite, el yogurt y batimos otros 3 minutos mas hasta que se forme una espuma en la superficie.

Es el momento de añadir la harina, previamente la hemos tamizado con un colador para que quede mas suelta, el sobre de levadura y una pizca de sal. Removemos e integramos con el líquido con la ayuda de una varillas.

Cogemos un molde y untamos sus paredes con mantequilla al punto de pomada. Vertemos nuestra masa en el, y lo introducimos en el horno, con calor arriba y abajo y función ventilador (si disponemos de ella), a una temperatura de 180 grados, durante unos 45 minutos aproximadamente.  Conviene colocar el molde del bizcocho ,sobre una rejilla (para que circule mejor el aire) y a media altura, para evitar se queme. Si esto sucediera, tener la precaución, para evitarlo, de antes de finalizar la cocción,  taparlo con papel de aluminio.


 Durante el horneado no conviene abrir la puerta del horno, sobre todo en los primeros quince o veinte minutos, para evitar que el bizcocho se desinfle.

 Comprobaremos que el bizcocho está en su punto de cocción, introduciendo el filo de un cuchillo o un palillo. Si sale limpio es que nuestro bizcocho está listo. De no ser así lo tendremos unos minutos mas.

Por último e importante, antes de desmoldarlo, dejaremos que se entibie unos quince minutos.

Una vez desmoldado procedemos a adornar con un poco de azucar glas por encima o darle, si se prefiere una cobertura con un glaseado.

Para elaborarlo mezclamos unas tres cucharadas de zumo de naranja con azucar glas, removemos bien con unas varillas  hasta que obtengamos una glasa homogénea y consistente  con la que bañaremos por encima nuestro bizcocho

¡Salud Cofrades y buen apetito!

CALDERO DE QUINOA CON PAVO Y PISTO DE VERDURAS


Están de moda los superalimentos, aquellos altamente saludables y con un gran poder nutricional y saciante.

En este caso utilizamos la Quinoa, el grano sagrado de los indios del Perú y Bolivia.

La Quinoa es una auténtica bomba de minerales siendo muy rica en potasio, hierro, calcio y magnesio entre otros.

Constituye también una fuente de proteínas vegetales , vitaminas y fibra.

 Contiene asimismo aminoácidos esenciales ( aquellos que el cuerpo no puede producir) y ácidos grasos como el Omega3, por lo que es beneficiosa para la masa muscular, el sistema circulatorio y control de la diabetes por regular la glucosa.

No nos podemos olvidar tampoco de sus propiedades antiinflamatorias, antioxidantes y depurativas del hígado.

Todo esto, y su bajo contenido en grasas, hace que sea un alimento altamente recomendable para nuestra salud, presente, de un tiempo a esta parte,  en las dietas de los deportistas.

Si aún no la conoces o no eres muy fan de esta semilla , perteneciente a la familia de las espinacas, te presentamos esta receta en la que la acompañamos de otros alimentos igualmente saludables, como son las verduras, el aceite de oliva y una carne magra baja en calorías: el Pavo.

Sabroso, nutritivo y saludable plato

Ingredientes:

1/2 kg de Quinoa
250 g de pavo

Para el Pisto:

1/2 Cebolla
2 Dientes de ajo
1/2 Pimiento verde
1/2 Calabacín
1/4 Berenjena
3 Cucharadas de tomate frito
1 Cucharada de pimentón
50 g de guisantes.

1 l de caldo de ave.
Vaso de vino blanco
Taquitos de jamón
Especias: azafrán, comino, tomillo, romero, pimienta negra
Queso para gratinar o mantequilla
AOVE y sal 

Elaboración:

Cortamos las pechugas de pavo en trozos. Salpimentamos y las freímos con los tacos de jamón, con un chorro generoso de aceite de oliva, en un caldero tipo wok o sartén honda. Picamos los dientes de ajo, los doramos y añadimos las verduras cortadas en “ brunoise” para saltearlas bien. Incorporamos ahora el pimentón y el tomate, removemos y vertemos,con el fuego más fuerte, un vaso de jerez. Dejamos evaporar durante un par de minutos.

Ya estamos listos para añadir la Quinoa que habremos lavado bajo el grifo de agua y un colador. Es importante lavarla bien para eliminar el amargor que pueda tener por la saponina que recubre su exterior ( sustancia tóxica en grandes cantidades)

La echamos al caldero y la sofreímos durante unos minutos para tostarla ligeramente, añadiendo las especias y a continuación el caldo caliente. Pondremos un poco menos del doble de líquido que de grano para que éste quede suelto.

Cocemos a fuego medio bajo durante unos quince minutos(mejor si cocemos la Quinoa  tapada). Un poco antes de que chupe el todo el caldo añadimos un poco de queso para gratinar o en su defecto mantequilla o un chorrito de aceite, dependiendo de lo"Healthy" que queramos el plato.

Cuando esté hecha la Quinoa removemos un poco para que se airee y quede esponjosa. Dejamos reposar unos minutos antes de servir.


!Salud Cofrades y buen apetito!

miércoles, 6 de mayo de 2020

CHIPIRONES ENCEBOLLADOS CON HABAS CON JAMON Y SETAS


En nuestra receta de hoy combinamos tres "delicatessen" del mar, la huerta y el monte como son los chipirones (calamar pequeño), las habas tiernas y las setas. 

Ingredientes:

2 docenas de Chipirones
Surtido de Setas ( Boletus si tuvieramos)
Habas tiernas frescas
Taquitos de Jamón
Vino blanco seco (fino o manzanilla)
3 dientes de ajo
2 Cebolletas
1 Pimiento verde
Un trozo de puerro
Azafrán
Perejil
Harina
1/2 cucharada de pimentón
AOVE, sal y pimienta negra

Elaboración:

Comenzamos limpiando de tripas, pluma ósea y ojos los Chipirones. Los troceamos, adobamos con ajo picado, sal y pimienta. Enharinamos y freímos ligeramente en aceite de oliva.Retiramos los Chipirones y reservamos.

Vamos ahora con las habas. Las quitamos de la vaina y las ponemos unos minutos a remojo y despues las hervimos unos 10 minutos con agua y sal contado una vez arranque el hervor del agua. Si fueran grandes es conveniente quitarles la piel que contiene amargor. Para ello lo mejor es darles un escaldado y así saldra mas fácil.

Entre tanto hiervan las habas vamos con las setas que saltearemos   con un poco de aceite de oliva, ajo picado, perejil, media cucharadita de pimentón. Añadimos las hebras de azafrán, los tacos de jamón y al cabo de un minutos sacamos del fuego y reservamos. 

En el aceite que hemos frito los Chipirones hacemos un sofrito añadiendo un diente de ajo picado y el pimiento cortado en juliana. Luego incorporamos el puerro y la cebolla cortada en forma de “ pluma” o tiras y vamos pochando lentamente todas las verduras hasta que se doren.

Para finalizar nuestro plato introducimos en el sofrito los Chipirones, las setas, y la habas ya cocidas. Removemos y mezclamos todo. Añadimos un chorro de fino o manzanilla,salpimentamos y dejamos se reduciendo todo el líquido a fuego lento durante unos diez minutos aproximadamente.

Listo para servir

¡Salud Cofrades y buen apetito!

martes, 5 de mayo de 2020

COSTILLAS EN SALSA BARBACOA CON HABAS CON SETAS Y ARROZ BASMATI


Una estupenda manera de disfrutar de un costillar de cerdo es asarlo a horno con una deliciosa salsa barbacoa. En esta receta lo hemos acompañado, para potenciar el  carácter rustico  del plato, con unas habas con jamón y setas a las que podríamos incorporar una butifarra fresca. Como complemento hemos puesto un arroz basmati, aromático y nada grasiento.


Ingredientes:

1 costillar de cerdo (1kg aproximadamente)
2 butifarras blancas (opcional)
Surtido de setas
Habas tiernas
Arroz basmati
Taquitos de Jamon
Vino blanco seco
1 diente de ajo
1/4 de cebolla
Un trozo de puerro
Azafrán
1/2 cucharada de pimentón
Hierbas provenzales ( Tomillo, Romero, Orégano..)
AOVE, sal y pimienta negra

Salsa barbacoa:

1/2 cebolleta
Tomate frito
3 cucharadas de ketchup
1 cucharada de azúcar Moreno
1 cucharada de miel
1/2 cucharada de mostaza de Dijon (o  antigua)
Chorrito de Bourbon
Gotas de Tabasco
Gotas de salsa Perrins
Gotas de soja
AOVE y sal ( mejor ahumada)

Comenzamos con la salsa barbacoa haciendo un sofrito con la cebolleta y el tomate. Luego incorporamos el resto de ingredientes y mezclamos. Dejamos reducir y finalmente sacamos del fuego, trituramos y reservamos.

Ponemos las costillas, barnizadas con la salsa barbacoa,  en el horno,a temperatura media/baja  ( 110 grados) durante una hora y media o dos horas. Luego subimos la temperatura de horno a 180/190 y asamos durante 1 hora más.

En todo este tiempo  vamos barnizando las costillas con la salsa dándoles la vuelta cada treinta minutos.

 Finalmente antes de servir las barnizamos de nuevo y las ponemos al grill quince minutos más para que cojan costra y estén crujientes por fuera.

Tambien podríamos hacer las en una bolsa de hornear para concentrar todos los jugos.

Entretanto hemos hervido, con un diente de ajo, sal y un poco de aceite, durante quince minutos el arroz basmati que previamente hemos lavado al grifo (hasta que el agua salga clara) y escurrido. Al finalizar la cocción lo retiramos del fuego y lo enfriamos poniéndolo de nuevo bajo al grifo ayudados por un colador.

Al Lavarlo antes y después de su cocción conseguiremos eliminar el almidón, los rastros de arsénico que pueda contener, al tiempo que conseguimos quede el grano bien suelto.

Vamos ahora con las habitas y la setas.(En este caso las hemos utilizado congeladas).

Cocemos las habitas, con un poco de sal, unos diez minutos contados a partir que arranque el hervor del agua.

Cogemos una sartén y hacemos un sofrito con el ajo, el puerro y la cebolla, todo finamente picado,  una vez coja color añadimos una cucharada pequeña de pimentón, las hierbas provenzales y los tacos de jamón y revolvemos con cuidado no se queme el pimentón.

A continuación introducimos las setas congeladas añadimos un chorrito de vino, las hebras de azafrán, salpimentamos y dejamos se vaya reduciendo el líquido. Finalmente incorporamos las habitas, mezclamos y rehogamos. Si queremos podemos añadir y/o sustituir por las costillas una butifarra blanca que encaja a las mil maravillas

Servimos las costillas en el plato que hemos cortado con una tijera. Ponemos un poco de arroz que bañamos con la salsa de las costillas y acompañamos con las habitas con setas.

!!!Listo para comer!!

Buen apetito Cofrades

lunes, 20 de abril de 2020

CORDERO ASADO AL HORNO EN BOLSA


Existen muchas maneras tradicionales de hacer el cordero dependiendo de la zona geográfica y todas ellas exquisitas: Guisado a la manera de Galicia, Asturias y Cantabria; en chilidrón como le gusta a los Vasco-Navarros, en caldereta  al modo extremeño y andaluz o con un toque mediterráneo con miel y almendras y romero;  y ¡cómo no! el  tradicional y afamado asado al horno de Castilla elaborado con cordero lechal con agua y sal.

Hoy os queremos presentar una manera diferente, práctica y limpia de hacer el cordero en casa. Se trata de asarlo al horno en una bolsa de hornear con lo que retendremos todo el sabor de la carne y los jugos del asado  además de permitirnos prolongar mas las cocciones si las queremos hacer a baja temperatura con unos resultados sorprendentes.

En la receta de hoy, dado que nuestra pierna era grandecita, hemos preferido  asarlo al principio algo mas lento de lo debido para que nos quedara tierno y jugoso por dentro. Si fuera un pieza de lechal reduciríamos el tiempo empleando una  hora y veinte aproximadamente a 160/170  grados y otra media hora a 190/200 grados dependiendo del horno.

Ingredientes:

1 pierna de cordero recental (1,5 kg aproximadamente)
Agua
Vino blanco
Vinagre
Brandy
AOVE (Aceite de Oliva Virgen Extra)
1 limón
3 dientes de ajo
Romero
Tomillo
Sal

Elaboración:

Ponemos la noche anterior a marinar, en un bol grande o bolsa, nuestra pierna de cordero. Cortaremos los dientes de ajo, en dos o tres trozos.  Masajeamos con la sal, el aceite, las hierbas (tomillo y romero) la carne del cordero. Regamos la pierna con un buen chorro de brandy, otro de vino blanco y medio limón exprimido. A la mañana siguiente antes de cocinar le damos la vuelta para que se empape, otro poco, de jugos y aromas por el otro lado.

Proseguimos sacando el cordero del líquido de marinar que tiraremos. Volvemos a salar un poco mas el cordero, untándolo  de nuevo con aceite y las hierbas . Lo introducimos en la bolsa a la que añadimos un chorro de vinagre, otro generoso de vino blanco y un poco de agua (Un medio vaso). Cerramos la bolsa, la depositamos en una fuente y la introducimos en el horno previamente precalentado.

Dado que nuestra pierna era grande lo tendremos unas cinco horas al horno. Primero dos horas y media   a 90 grados con ventilador y calor arriba y abajo. Luego otra  hora y media   a 150 grados, finalizando durante una hora a 190/200 grados (Con la bolsa no se debe superar esa temperatura ).

 A mitad de cada fase de temperatura le daremos, con cuidado de no quemarnos, la vuelta a la bolsa para que se haga bien por todos los lados. Finalizamos, si no nos ha quedado bien rustida la piel, retirando el cordero y el líquido(que reservaremos) de bolsa y gratinando la piel durante unos minutos para que nos quede con ese toque crujiente que tanto nos gusta.

Salud Cofrades y buen apetito.


miércoles, 8 de abril de 2020

CROQUETAS DE COMPANGO DE FABADA ASTURIANA



Las croquetas vuelven a estar de moda. Desaparecidas de las cartas de los restaurantes han vuelto con fuerza, desde hace unos años, a las mismas ocupando un lugar destacado de su oferta culinaria.

De donde nunca se fueron ha sido de las casas,  pasando la tradicional receta de la abuela a  madres e hijas.

El secreto de una buena croqueta es su cremosidad e intenso sabor por dentro y  bien crujientes por fuera.

 Para lo primero es preciso conseguir una buena bechamel con un buen relleno, para lo segundo crear una capa  crujiente con un tiple rebozado a base de harina, huevo y pan rallado.

Existen mucho tipos  de relleno siendo las mas frecuente las de jamón, pollo o bacalao. Hoy haremos una receta de aprovechamiento en éste caso utilizando  las chacinas (compango) de la Fabada que resultaran deliciosas.


Ingredientes:

Para la Bechamel:

100 g de mantequilla
  50 cl de Aceite de Oliva de 0’4
500 cl leche entera
250 cl Nata liquida
250 cl de caldo de fabada o de la cocción del embutido (Bien desengrasado)
120 g harina de trigo
 30 g de maicena
Sal

Para el relleno:

1 chorizo (sin piel)
1/2 morcilla ( sin piel)
100 g de lacón cocido

Para el rebozado:

Harina
Huevos
Pan rallado


Elaboración:

Comenzamos quitando la piel al chorizo y la morcilla y lo introducimos junto con el lacón en una batidora para triturarlo bien. Lo reservamos en la batidora

Proseguimos añadiendo el aceite en una cazuela al fuego o sartén amplia. Añadimos la mantequilla y la fundimos. A continuación ponemos la harina y la maicena  y haremos un roux  mezclándolas bien con la grasa fundida. La tostamos un poco sin parar de remover. 

Vertemos la ahora mitad de la leche y la nata, que habremos templado, y vamos revolviendo con la ayuda de unas varillas para que se vayan deshaciendo los grumos. Dejamos cocer, sin parar de remover, unos 15/20 minutos aproximadamente. Entretanto vamos añadiendo segun vayamos necesitando el resto de la leche y el caldo de la fabada (desengrasado). Pasado ese tiempo añadimos la bechamel a la batidora para integrar en la bechamel el compango. 

Batimos un poco  y lo volvemos a poner   en la cazuela de nuevo. Cocemos a fuego medio unos diez minutos mas añadiendo el resto de la leche si nos quedara y   removiendo con las varillas hasta obtener la densidad deseada. Probamos de sal y rectificamos si fuera necesario.

Continuamos vertiendo la bechamel en una tartera o fuente. Cubrimos con papel film a ras(para que no se forme costra) y la ponemos a enfriar durante varias horas en el frigorífico.

A la hora de hacer nuestras croquetas, las sacamos del frigorífico para darles forma. Para ello o bien nos servimos de dos cucharas para hacer una quenelle dándole una forma ovalada o utilizamos las manos, previamente enharinadas, para darles forma (todas del mismo tamaño) . Luego las pasamos por harina, huevo batido y finalizamos rebozandolas bien en pan rallado.

Sera el momento de ponerlas a freír en abundante aceite bien caliente. Les damos vueltas para que se sellen por todos los lados y no se rompan. Acabamos retirándolas a un plato con papel absorbente para que chupen el exceso de aceite y no nos queden grasientas.

Ricas y melosas…


¡Salud Cofrades y buen apetito!