Este postre, que nos retrotrae a nuestra infancia, tiene una deliciosa textura cremosa en su interior y crujiente por fuera.
Ingredientes:
1 l de leche entera
120 g azucar
120 g de maicena ( almidón de maíz)
1 yema de huevo ( opcional)
Chorrito de licor ( ron, anis o brandy)
Piel de ½ limón
Piel de ½ naranja
1 rama de canela
Vainilla líquida o en vaina
Pizca de sal
Aceite de girasol
Rebozado:
2 huevos
Maicena
Azucar y canela en polvo
Ralladura de limón
Elaboración:
Separamos 700 ml de la leche que ponemos a infusionar con el azucar, las pieles de los cítricos ( sin la parte interior blanca), una rama de canela, y un chorrito de vainilla y otro del licor que hayamos elegido.
Para lograr un buen aromatizado, una vez arranque la ebullición retiramos del fuego y dejamos reposar, durante unos 5/10 minutos, con la cazuela tapada.
Con el resto de la leche ( la tendremos fría) disolvemos la maicena removiendo bien para evitar grumos. Cuando la leche aromatizada este templada, la colamos y añadimos la maicena disuelta en la leche. Ponemos al fuego mediano/ bajo y vamos removiendo continuamente hasta obtener una textura cremosa y espesa, con cuidado no se queme el fondo.
Vertemos la masa sobre una fuente rectangular, que habremos untado con aceite de girasol o mantequilla para que no se pegue al desmoldar.
Introducimos en el frigorífico durante unas horas ( se manipula mejor de un día para otro) para que la masa solidifique. La cubrimos con papel film para evitar se forme costra,
Un vez solidificada, la cortamos en trozos cuadrados o rectangulares. Los pasamos primero por harina y luego por huevos batidos y los freímos en aceite de girasol para que no coja demasiado sabor. Un vez fritos, los colocamos sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
Finalmente rebozamos nuestra leche frita con una mezcla de azucar, canela en polvo y ralladura de limón. Listas para comer. Sencillamente deliciosas.
¡Salud Cofrades y buen apetito!










