Sin duda el postre más emblemático de Asturias y en lo más alto del podio de los arroces con leche que nos ofrecen las diversas cocinas.
Le distingue de los demás su: dulzor, cremosidad y el clásico caramelizado.
El secreto: una prolongada cocción a fuego lento; una generosa porción de mantequilla; y la cantidad y calidad de la leche que se utiliza(Entera y mucho mejor si es fresca).
Es importante, sobre todo a partir de que empiece a espesar, ir removiendo para evitar se nos pueda pegar al fondo y laterales de la cazuela.
Ingredientes:
2,5 litros leche entera
225 g de arroz redondo
300 g de leche condensada
700 ml de agua
1 rama de canela
Piel de un limón ( sin parte blanca)
Cucharadita de anís ( opcional)
Cucharadita de vainilla ( opcional)
100 g de mantequilla
75 de azúcar
Pizca de sal
125 g de azúcar para caramelizar.
Elaboración:
Ponemos en una cazuela el arroz, agregamos el agua y dejamos hervir a fuego medio hasta que esta se evapore. De esta manera “ romperemos” el grano de arroz y posteriormente absorberá mejor los sabores.
Entretanto, en otra cazuela, ponemos la leche al fuego medio, añadimos la pizca de sal; la cascara del limón ( sin la parte blanca); la rama de canela, y añadimos las cucharaditas de vainilla y anís. Dejamos infusionar sin que llegue a hervir.
Una vez consumido el agua del arroz pasamos a un colador grande y refrescamos bajo el grifo. Dejamos escurrir y añadimos el arroz a la cazuela con la leche.
Ponemos a cocer a fuego medio/ bajo y vamos removiendo de vez en cuando para que no se nos pegue el arroz, sobre todo cuando la leche se va evaporando y empieza a soltar el almidón adquiriendo un aspecto cremoso. A continuación vamos añadiendo la leche condensada y bajamos el fuego y removemo, con más frecuencia. Si fuera necesario para que el arroz quede bien cremoso, añadiremos mas leche como si fuera un “risotto”.
Una vez el arroz se funda con la leche y adquiera una textura espesa y cremosa, retiramos del fuego y añadimos la mantequilla y el azúcar que se irán derritiendo y disolviendo con el calor a medida que removemos.
Este proceso de cocción del arroz y la leche nos llevará un par de horas aproximadamente.
Un vez listo lo traspasamos a una bandeja o cuencos individuales. Se puede tomar templado o sacado de frigorífico ( no mantener allí mas de cuatro días). Si se guarda en el frigorífico debe introducirse ya frío y cubrirlo con papel film transparente, así no sudará ni se formará una costra.
Momentos antes de degustarlo espolvoreamos azúcar por encima y procedemos a caramelizarlo con ayuda de un quemador o soplete de cocina.
!Salud cofrades y buen apetito!

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